viernes, 1 de junio de 2012

Unas horas nunca fueron suficiente

Unas horas nunca fueron suficiente. Por eso las noches se quedaban cortas si no acababan en desayuno y eran perfectas si se estiraban hasta el mediodía para improvisar algún otro plan.
En los viajes siempre me enamoré más de los momentos que de las ciudades. Despertarme escuchando vuestras voces significaba que teníamos mucho más tiempo, todas las horas del día, desde el primer brillo de la mañana hasta que vuestras palabras acariciaban mis sueños.
Añoro las noches de verano en las que no había nada mejor que hacer que estar juntos y eran perfectas porque lo único que pasaba éramos nosotros.

Ahora lo entiendo, ahora entiendo que todo tiene que ver con esa necesidad insaciable de aferrarte a ese instante cotidiano que, inevitablemente y como todo, también llega a su fin.
Solo necesito que crucemos una sonrisa para desear que te quedes para siempre. Algo tan improbable como ilusionante, porque casi nunca nada se queda y, bueno, no pasa nada. El paso del tiempo lo complica aún más, si cabe, con la rigidez e inflexibilidad de las rutinas, los deberes y la comodidad.

Ha llegado el momento de dejar pasar esos instantes y no aferrarse a ellos ni siquiera en los recuerdos. Ha llegado el momento de disfrutar de lo efímero sin tratar de encontrarle ningún sentido, ninguna continuidad.
Al menos pasan cosas, al menos tengo la suerte de que se donde buscarlas, y después de unas horas, días o semanas simplemente les diré adiós.

jueves, 26 de abril de 2012

QueenS Party

Tengo una debilidad por las cosas de chicas. Pero no por las cosas que los demás hacen y dicen que son para ellas, sino por aquello que parte desde nosotras hacia el resto del mundo.

THEESatisfaction es un pareja (profesional y parece que también a nivel personal) formada por Stasia Irons y Catherine Harris-White que experimenta con el sonido funk y el soul y se caracteriza por el espíritu feminista que se respira en sus temas. Este año han publicado su primer album awE naturalE y ya tienen videoclip para su single "QueenS".  El video, dirigido por Dream Hampton, es una explosión de estampados vintage, maquillaje y peluquería que dan color a una animada house party solo para mujeres. Curiosa la idea de sustituir el cigarro en mano por chupa-chups, una idea que yo ya había barajado para superar mis adicciones y en la que ahora me reafirmo tras verle el punto sexy en este video.

Me gustan las fiestas en las que todas son reinas y la corte nunca estará completa si falta una de ellas. Aunque también es divertido cuando alguien inesperado llama a la puerta, ya sea príncipe, cortesano o bufón. Hay hueco para todos y todas (mientras no sea la policia ni alguien que pinche pachanga).

lunes, 19 de marzo de 2012

Black Lola

Sharon Jones tiene algo, tiene mucha fuerza y no tiene complejos. Lo pude comprobar el martes en el Circo Price, donde levantó el ánimo a todos con su espectáculo soul-funk. Más que su increible voz admiro su desparpajo sobre el escenario, porque la voz te viene dada, pero el desparpajo se lo hace uno.

Bajita y regordeta, ha callado la boca a todos aquellos que decían que no daba el perfil para entrar en el negocio de la música y a sus 50 años le llegó la fama. Se nota que se lo cree y que está encantada de subirse a un escenario, tal y como es, capaz de sacar una gran ovación del público mientras hace el baile del pollo. Es imposible no moverse viendo como retuerce las piernas esta mujer mientras se inventa coreografías dignas de una noche de alcohol a las 5 de la mañana. Que homenajeara a Amy Winehouse y Whitney Houston con su particular sentido del humor, también dice mucho de ella.

Solo siendo tu misma y queriendo ser lo que eres, conquistarás al mundo. Como Lola Flores, que era capaz de retrasar una actuación el tiempo que fuera necesario para buscar un pendiente que había perdido. Eso sí, con mucho arte. Si se hubieran conocido creo que Sharon y Lola se hubieran llevado bien, y tal vez tendríamos algun tema flamenco-funk que habría pasado a la historia.




martes, 13 de marzo de 2012

Donde están los Astrolabios

16:37 Maga comenzó a gustarme como casi todos los grupos que me gustan: porque me enamoré de una canción, "Sal y otras historias". Me enamoré de sus primeros golpes de batería y de las historias que no tienen final.

Entonces pensaba que Maga era un grupo más nacido de la fructífera escena indie nacional que se reproduce más rápido que las cucarachas (salvando las distancias). Me derrito por la música aunque no se lo suficiente de ella. Lo mio con la música es como cuando te enamoras a primera vista, y mi historia con Maga es una prueba de ello.

La semana pasada comencé a investigar sobre estos sevillanos porque tenía que cubrir un concierto, y para mi sorpresa debajo de este grupo había más de 10 años de experiencia y muchos discos. Tienen una trilogía Blanco, Rojo y Negro (que, aunque cambien los colores, me recuerda a la trilogía de Krzysztof Kieslowski que tanto le gustaba a mi madre mientras mi hermana y yo nos mofábamos de lo pesadita que se ponía...). Maga lleva mucho tiempo haciendo una música que flirtea con la electrónica y canta metáforas convertidas en letras.

Buceando entre Maga llegué a su tema Astrolabios, que yo he subtitulado como "Los labios que te llevan a las estrellas". La versión de esta canción que más me gusta es la que se incluye en el disco
Blanco sobre Blanco, una versión completamente instrumental de ocho minutos donde los arreglos electrónicos adquieren más protagonismo que en la original.
Blanco sobre Blanco le puso purpurina a mi vida, porque dentro está "Astrolabios" y "Ventanas que te inventas", y también porque tiene una portada y podría tener un apellido. Coincidencias absurdas con las que sonrio mientras imagino que estoy dentro de una película. "Aparece Blanco sobre Blanco, lo miro y sonrio. Fundido a negro y títulos de crédito. Por supuesto, suena Astrolabios"

En su nuevo disco Satie contra Godzilla, Maga deja a un lado la electrónica intimista y apuesta por un sonido más directo y natural con el que acercarse al público. A mi me da pena haber llegado tarde a la magia de Maga. 17:07.

Media hora

00:45 Solo tengo media hora. Pienso demasiadas cosas y escribo demasiadas pocas, el tiempo siempre juega en contra de los inconformistas y los que se pierden jugando por el camino. Pero mi universo se merece al menos media hora, y aunque tal vez así pierda algo de poesía y también de razón, prefiero que la imperfección me mantenga viva con sus aristas y pliegues a que la búsqueda de lo perfecto acabe por asfixiarme. Creo que haré de esta última frase un leit motiv de mi vida. Un día me dí cuenta de que buscando la perfección dejé morir muchos momentos perfectos.

Valentín dice que nunca es tarde para decir adiós. Él es un poco poeta, por eso necesita un blog y por eso también encontró la frase, como muchas otras. Las despedidas nunca llegan tarde, porque siempre hay tiempo para ellas. Despedirse significa querer a alguien, o que al menos te importa, porque no hay nada que te haga sentir más insignificante que la indiferencia, por ejemplo, de un silencio administrativo tras 2o palabras que estuviste pensando teclear durante horas.

No me gustan las despedidas, las corrientes, las de me voy pero sé que volverás, que me perdonen Ana y Chus porque eso solo eran "hasta luegos" y no hacían falta. Las despedidas de verdad son aquellas en las que sabes que la otra persona no se irá nunca, porque siempre estará tan cerca que da miedo pensar el día en que será imposible recordar su olor.
La muerte se hace más llevadera si hubo tiempo para una despedida, al menos para los que se quedan. Lo importante es lo que vivimos pero esa última palabra mantendrá la temperatura de la tristeza o sin ella quedarán helados para siempre unos recuerdos sin final.

Hay un pueblo pequeño donde las campanas tocan demasiado a menudo, donde el cementerio abre 12 horas al día, donde algún día ya no podré encontrar la memoria... sin embargo entre tanto silencio a veces rie un niño, y eso da esperanza. Nunca cambiaré las baldosas ni las cortinas del baño.

Hoy descubrí a Olafur Arnalds y en 6 horas le escuché en directo. La precisión con la que baila esa ráfaga de humo me hipnotiza tanto como la fragilidad con la que se esfuma. Me pase 2 minutos. 01:17.

lunes, 30 de enero de 2012

Te veo en diciembre

En los tiempos del Twitter y el whassap, de las altas velocidades y las comunicaciones vacias, donde todo va tan rápido, ¿qué pasa con los que caminan despacio? Hay pocas opciones para aquellos que se pierden por el camino, para los inseguros, para los que necesitan pensarlo, para los que pierden el tiempo y disfrutan de él, para los que sonríen después de y no antes, para los que necesitan entender y descubrir, pisar despacio o nadar por el carril de los lentos.

Estando en invierno no es tan mala idea esperar un heroe de otoño, solo son meses. Te veo en diciembre.

sábado, 14 de enero de 2012

Shhhhhh...

Aprendí que a veces sobran las palabras sobre todo cuando ya no queda hueco ni para ellas.
El espacio se hizo demasiado pequeño para compartirlo, a veces la distancia mide solo unos centímetros, un par de baldosas.
Movimientos improvisados que parecen calculados a la perfección para marcar nuestro abismo.
Mirar hacia atrás para encotrar lo perdido y encontrarte donde se pierde una mirada.
Cuando las estrellas tendieron su mano, el suelo ya no estaba de puntillas, imposible salvar esos centimetros enquistados en un tiempo que jugó en sentido inverso.
Está bien escucharte mientras me despido por dentro, no hace falta decir nada.
Las despedidas cotidianas son más sencillas y están a medio camino, justo en el centro de nuestros centimetros, los que nosotros construimos.
Aprendí a no decir nada porque unos centimetros es demasiado lejos para escucharnos.
Las calidades humanas dependen de lo que haya al otro lado, ya lo sabía pero aún no lo aprendí.