jueves, 18 de agosto de 2011

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¿Qué harías con tu vida si pudieras elegir cualquier cosa? ¿Dónde irías si fueras tan libre como para poder dejarlo todo mañana mismo? A veces poder elegir es más complicado, tal vez por eso todos (aunque sea inconscientemente) acabamos tendiendo a la "sota, caballo y rey" que nos ancla al suelo y construye nuestro pequeño rincón.
Soñar despierto siempre fue más fácil, elegir significa dejar atrás algo, y tal vez equivocarte y llegar a un lugar donde los reproches sólo podrás hacerlos frente al espejo.

Aunque suene absurdo a veces envidio lo que no me gusta, esas vidas tranquilas y esas mentes sin revoloteos constantes. Lo pensé varias veces, viendo algunas caras: "No saben ni necesitan saber lo que hay más allá de su puerta, por eso son felices". Es más sencillo que nadar en el mar de posibilidades donde parar significa que te estás perdiendo algo, y eso pesa. Jusi lo expresó perfectamente: "Necesitaría tres vidas y aún me faltaría tiempo para vivir todo lo que quiero". El tiempo, ese es el problema, o la energía. Diez meses, ¿y luego qué?

¿Cómo saber donde quieres ir si ni siquiera sabes lo que quieres ser, lo que eres? Y si lo sé ya me encargo yo de parecer otra cosa, porque hay que jugar ¿no? Aunque en mis sueños mi mirada más brillante y mi sonrisa más eterna te suplicaría por una oportunidad, mientras seguramente tú pasarías a mi lado quedándote con lo peor de mí, lo que este proyecto de empoderada proyecta para sentirse menos vulnerable, Mrs. Cold como dirían Kings of Convenience. Y después volver a empezar, todo va demasiado deprisa como para tratar de rectificar; o esperar a las casualidades, a la magia que nos vende el cine, que tal vez algún día empiece a jugar a mi favor.

Ya me lo dijo María, "la vida son ciclos", y este tanto en lo profesional como en lo personal se esfuma cada vez más deprisa dejando un pequeño hilo que debo cortar antes de que la mecha se acelere inesperadamente y termine por consumirme a mi también. Debo dejar de fumar, para contar con una capacidad pulmonar excelente y empezar a hinchar globos de helio e ilusiones que me transporten a otro lugar, como en Up.

Todo esto suena a crisis de los 30, pero quiero pensar que sólo son casualidades, porque no me gustan los tópicos. Tal vez la clave esté en la forma de girar, en sentido inverso al que lleva la órbita terrestre, como dicen los Niños Mutantes.

Ayer de vuelta a casa con los cascos, en mi mar de pensamientos lo único que tuve claro es que lo que más me apetecía en el mundo era cerrar los ojos y empezar a bailar esta canción en la versión de Eme Dj, un ritmo perfecto. Hubiera sido un buen día para hacerlo, pues no hubiera desentonado entre tanta coreografía "papaflautera" que inunda estos días el centro de Madrid.

Conclusión: mi mayor deseo = bailar una canción. Esto pinta mal... :)