martes, 28 de junio de 2011

El retal que no venía a cuento pero fue bonito encontrarse

Nunca imaginé que una entrevista a Vetusta Morla en el Mondosonoro pudiera empezar así. Es una sorpresa agradable y reconfortante cuando descubres en palabras de otros lo que ronda tu cabeza, cuando te tropiezas con una respuesta sin haber formulado la pregunta, simplemente está ahí, de repente, para tí.
Busqué el nombre de quien lo había escrito, que se esconde detras de J., ¿hombre o mujer?.
Dejando a un lado a Vetusta Morla no pude evitar imaginar (o inventar) el momento de la creación, de la escritura, frente a un ordenador, frente a una entrevista a doble página del que dicen el mejor grupo indie español y bajo el revoloteo incesante de la incertidumbre. Tal vez J. necesitaba curarse, y la escritura cicatriza las heridas en el mismo momento de abrirlas, tal vez por eso escribió esto, y lo amarró con alfires al principio de su entrevista. Un alfiler, una mirada al movil. Un alfiler, una mirada al Facebook. Puedo imaginarlo perfectamente.
Aquí va lo que leí, el retal que no venía a cuento pero fue bonito encontrarse. Gracias J., suerte J.

"El nivel de incertidumbre después de un primer beso es proporcional al número de mensajes sin responder. En esos momentos de duda épica y dramática como una novela rusa, tratamos de elaborar el presente a través del pasado, sin aprender de los errores, por mucho que los hayamos repetido. En este caso, el método ensayo-error es una utopía tan conocida como fuera de contexto y las teorías de barra de bar y cafés en las que hemos hundido otras veces un corazón roto son discursos que se repetirán tantas veces como las canciones con las que tratamos de reunir los pedazos que hemos perdido por el camino, cada vez más pequeños y desgastados. El instante en que cuatro pestañas se alinean perfectamente y no sabes muy bien lo que va a pasar, sigue provocando una sensación imbatible que nos anima a comprar dolor en plazos tan cómodos que parecen imperceptibles. Por muchas veces que hayamos recorrido el mismo camino volveremos a perdernos sin que los mapas sirvan para nada. A próposito. Desde dentro de Vestusta Morla la incertidumbre del segundo disco se ha vivido de una manera muy diferente."

lunes, 6 de junio de 2011

Reflexiones antes del post-caos

Antes de que termine el caos tengo una lista incompleta de cosas que aprendí de mí:

- Que no me convencen del todo los días especiales porque eso da a entender que el resto no lo son.

- Que con una sonrisa se viaja más lejos

- Que me gusta mojarme, en todos sus sentidos: bajo la lluvia, a tu lado y cuando me implico hasta el final.

- Que contigo soy menos yo, pero también soy algo de ti. Tal vez sólo haya que equilibrar la balanza.

- Que, como dice Vetusta, sólo seremos libres cuando no haya más que perder.

- Que el movimiento de un grano puede desequilibrar toda una montaña, tal vez ni hoy ni mañana, pero sí algún día.

- Que en el camino está la respuesta.

- Que es curioso que sea la incertidumbre lo que marque el final del caos.

¿A qué suena este junio?

Me gusta releer mi primer post de mayo porque me siento un poco "brujilla", porque realmente mayo ha tenido algo de especial, porque era cierto que emergió la poesía, la poesía subterranea y de la calle. La poesía colgada de los escaparates y que empapela la estación de Renfe en Sol. Era cierto que mayo tenía algo de especial y a través de su poesía se ha creado un camino para los sueños.

Ahora llega junio y si miro mi bola de cristal la veo muy limpita, y eso me gusta, porque empezar de cero significa que sólo se puede ir a más. Creo que siempre recordaré este junio, porque va a ser un punto de inflexión, ¿hacia dónde? No me importa no tener respuesta para esa pregunta.

Creo que siempre recordaré este junio, también gracias a la música, porque por supuesto este mes ya tiene su canción recurrente. Parece que de momento Extremoduro ganó a Vetusta Morla, y hace ya días que no paro de escuchar "Si te vas..."

Para empezar me gusta que su título lleve puntos suspensivos, porque aunque sean unos incomprendidos en el estilo literario a mi me encantan. Y me gusta ella, como la describe a través de los pequeños momentos; me gusta como la quiere y sobre todo como la desea, por eso no puedo evitar cantar en alto ese: "Ojala que empezara de cero, y poder decir que he pasado la vida sin saber que la espero, y sin que me pida, ma ma ma ma dame maaaas. Extremoduro es capaz de cantar algo como "yo me pongo palote sólo con que me toque" y que suene a poesía.

Creo que siempre recordaré este junio, y esta canción será su banda sonora. Esta canción que es un regalo para ella, el mejor regalo que me podrían hacer a mí: una canción.