domingo, 24 de octubre de 2010

Me and my boat

Para limpiar con una sonrisa las consecuencias de una tri-fiesta de cumpleaños en casa no hay nada como encontrar una canción perfecta, que repetir, y repetir, mientras separas cristal de plástico, plástico de cristal, lo que me hace sonreir y lo que me hace bajar, lo que se quedó allí, lo que sigue aquí.

Melisa Laveaux y "su" boat, la sonrisa de Mae y sus sueños, los rotos y los que empiezan a volar. Lau madrugadora y la bandeja del desayuno. Un timbre y un bolso, y una libelula prendida de mi vestido. Las conversaciones que no tuve. Los abrazos, los que fluyeron y los que se han quedado encadenados en mi estómago y hacen que me pesen los brazos. Lo que me perdí. Lo que no escuché y el tiempo que no regalé, porque volaba... Los que se perdieron. Los que no se encontraron. Lo que no encontré. Las sonrisas de las soñadoras. La ilusión. Las miradas perdidas y las que saben donde encontrarse. Las cartas de amor y los pensamientos que flotan sobre sombreros, mientras las barajas entre tus manos. ¿Y si los pensaminentos no fueran transparentes? El silencio de los que no dicen nada. Tanta gente y nada que decir. Tanto tiempo y nada que decir. Los saladitos... que nadie lo sabía pero en ellos había más amor que en toda la habitación junta.

My boat... We'll take it slow or to the tempo of the shadows. Ahora ella dormida tras de mí, donde antes estuvo Mae, llenando my espacio, el de mi vida, y dando un ritmo a todo esto, gracias. Y ruido en el salón, llenando más, al ritmo de sus miradas sin saber que pasará mañana, pero me gusta bailar en la incertidumbre con ella.

Y luego yo, me and my boat... donde se está bien, sólo bien.

1 comentario:

  1. No prestas atención a tus propios post.. pediría una revisión de esta frase teniendo en cuenta algún post anterior:

    "Lo que no escuché y el tiempo que no regalé, porque volaba..."

    Si vuelas, lo regalas.

    Quién hizo los saladitos?

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