Marinela tiene 23 años y es rumana. Ella tiene 3 hijos, dos niños y una niña, que hablan en rumano sin parar y da igual no entenderles ni una palabra porque da gusto escucharles, mientras de vez en cuando se tocan el bolsillo para asegurarse de que esa "chuche roja" que les regalaste aún sigue ahi.
Marinela mira a los ojos, y sonríe mucho, y cuando te besa se acerca y te toca la cintura. Tiene un cutis perfecto y mira con ojos de niña, sus tres embarazos y las 12horas diarias de trabajo en el campo o limpiando (lo que salga está bien) no han podido con su luz.
Marinela toma el fresco con las señoras de mi calle, sentadas en sillas de plástico, y mirando albumes de fotos antiguas, mientras rien y hablan de todo un poco. Ella ya es una más del barrio, desde que la señora Lola le alquiló una casa por 130 euros al mes. Siempre me gustaron las señoras de mi barrio, y esos momentos de fresco, porque mi barrio es un barrio de señoras, de mujeres, que se empoderaron cuando tal vez ni siquiera existia esa palabra: Lola, Maria, Paca, Con, Juliana... todas luchadoras, todas sufridoras, de voz fuerte, sin pelos en la lengua, con tanta energia que a sus 60-70-80 todavia tienen mucho que decir, que enseñar, que mostrar. Marinela ha tenido mucha suerte de haber caido junto a ellas.
Marinela cuenta que no va a la piscina porque en la religión de su marido Basilio no está bien destaparse en público. En la religión de su marido tampoco se puede escuchar música, ni bailar (debe de ser la peor religión del mundo), y como no recuerdo el nombre de esta bendita religión, a mi me gusta llamarla la "religión del capullo". Ni cantar, ni bailar, ni piscina, esas son las reglas, pero en la religión del capullo si que se puede ir al bar toda la tarde y pasarte las horas jugando a las tragaperras. En esta religión nunca se folla con condón, jamás, porque vendrán tantos hijos como su Dios quiera, pero luego, por supuesto, que los cuide ella, porque según dice Marinela a Basilio no le gustan mucho los niños, ni si quiera los suyos.
Marinela es lista y encantadora, y por eso, de la mano de la señora Lola, ya se ha hecho un hueco en el barrio. Marinela aprende rápido y escucha atenta, por eso ya se toma la pildora a escondidas de su Basilio, alto y delgado, y muy agradable, que pena que sea tan religioso...
Para mi antes Marinela ni si quiera tenía nombre, y sólo era esa rumana que blanqueó las cámaras de mi casa mientras yo viajaba por Hungria y Serbia; a mi vuelta, esa rumana se convirtió en una historia de sobremesa. Hoy, justo antes de salir hacia Madrid, tuve la suerte de toparme con la historia y todos sus personajes, y fue un placer formar parte de ella durante unos instantes, como una secundaria.
Me encanta cuando las historias me encuentran, sin salir a buscarlas, y poder vivir de cerca, aunque sea de refilón, momentos que creo que ni el mísmisimo Almodovar dejaría escapar.
Punto y aparte.
Hace 9 años
Hurra por Marinela que poco a poco será la que ponga las normas en su vida, y un hurra más grande por Lola y todas las que le ayudan en ese proceso.
ResponderEliminarMuy chulo el post
Ais. oye Viru, no escribas tan bien vale? que me has sacado las lagrimillas y bueno, también una gran sonrisa =P y si es la misma Marinela que conozco... no puedes imaginar lo que me alegro por ella =D por que pasé un tiempo preocupado pensando en su situación, que bien saber de ella, por que la veía poco y pensé que no salía ni nada, pero ahora me quedo mucho mas tranquilo =D me encanta el pueblo por que todos somos como una gran familia, y hacer que todos esten cómodos aqui... es genial =D
ResponderEliminarA mi también me gusta el pueblo por eso, aunque no haya sitios "cool-turetas", ji! Y me encanta darme cuenta de todo lo que podemos aprender de la gente mayor, y pasar ratitos con ellos... Por cierto Val, guárdame los secretos de mi post, a ver si van a venir los de la religión y la vamos liar... :)
ResponderEliminarjajajaja Naada tu tranquila que yo chitón de todo lo que leo ^^ hey pero tu tambien haz lo mismo eeh ^^ chitón con lo que leas en el mío jajaja ahora que dices de aprender de la gente mayor, hoy he estado embotellando tomate con mi madre que lo aprendimos de mi abuela que en paz descanse =P mas ricas las pozas que van a salir luegoooOO jajajaja
ResponderEliminarserá muy alto y delgado y agradable, pero el de la religión capulla es un capullo. Y esperemos que Marinela no sufra otras tantas privaciones de su libertad dentro de su hogar, justificadas por la puta religión del señor este...
ResponderEliminarmuy bonito tu post,pero me ha cabreado el gilipollas integral este de las tragaperras... Y como él, hay tantos...