sábado, 19 de junio de 2010

viernes, 18 de junio de 2010

El esplendor de los 30

En tiempos en que la palabra crisis está tan de moda me gusta descubrir que hay en determinados contextos donde esa palabra ya no tiene sentido.

Y en este caso hablo de la crisis de los 30, la famosa crisis de los 30. En 2010 habrá paro, reducciones salariales, quiebras y todo tipo de desastres económicos, pero no hay crisis de los 30.

Porque a los 30 (o los "casi") estamos todas estupendas, tanto que ya lo hubieran querido nuestros 20 para ellos... Estupendas, guapas, listas y divertidas, empoderadas, seguras de nosotras mismas, sonrientes y soñadoras, y todo esto se lo debemos a los 30 (o a los "casi")

A los 30 no queremos hipoteca (y si la queremos que sea sólo nuestra), ni perro, ni jardín, ni dos coches, ni banquetes... A los 30 sólo queremos una fiesta llena de gente, de sonrisas. Sólo queremos llegar apuradas a fin de mes porque nos lo gastamos todo en copas con la gente que importa. Sólo queremos un moño al lado, despeinado, y ser las más guapas de todo Lavapiés hasta con un gato de peineta :)
A los 30 sólo queremos vivir, y bailar al ritmo de una guitarra brasileña. Sólo queremos mirar con amor y dibujar sonrisas con el pincel de las nuestras.

Yu, me encantó tu post-fiesta íntima. Me encantaron tus 30. Me encantas tú.

Sólo cinco minutos

Sólo cinco minutos. Sólo cinco minutos para tumbarme, en la playa de Jusi o cualquier otra, y sentir la arena en mi espalda. Y cerrar los ojos, y esuchar el ritmo de las olas que se rompen a mis pies.

Que la arena mojada se convierta en cesped, y no pensar en nada, sólo perderme en los primeros bostezos de los pájaros al amanecer. El ruido de una moto pequeña. Una puerta que chirría. El calor sofocante antes de la tormenta y el olor a tierra mojada. Olvidar. Fingir que la vida es justa, que todo tiene un sentido. Que la sonrisa perdida se escape de entre mis labios, porque sí, porque a veces no hay motivos, porque no hace falta que los haya.

Sólo quiero esos cinco minutos.

domingo, 6 de junio de 2010

Para despejar la mente

José González es un cantautor sueco, de padres argentinos, de ahí que su nombre suene tan latino y tan poco sueco. Descubrí su música por casualidad, como casi todas las cosas especiales que sueceden en la vida. Desde entonces me quedé colgada de sus notas, de su guitarra, colgada de esa rama minimalista que es portada de su album In Our Nature.

A su estilo musical lo han denominado indi-folk, término que me hace mucha gracia, igual que el de indie-trónica que utilizan al hablar de Amatria.

Qué complicado es definir la música, hablar o escribir sobre ella... las palabras se vuelven resbaladizas cuando trato de atraparlas y dar forma a esa melodía que crece dentro de mí... Sin embargo para Jose Gonzalez encontré las palabras... (o mejor dicho, me las regalaron):

"Es una música que despeja la mente, como mirar por la ventana en un día de lluvía"

Sí, eso es José González, nadie lo podría haber definido mejor, ni después de toda una vida jugando con el castellano.



Creo que Jose Gonzalez debe ser una de esas personas que miran la vida desde un cristal diferente. Y aún no he descubierto qué es, pero algo especial debe de tener este sueco porque hicieron hasta un documental sobre su vida: "La extraordinaria ordinaria vida de Jose Gonzalez" que mezcla imágenes de su gira, animación, pensamientos, música y miradas interesantes. Viendo el trailer creo que será de ese tipo de largometrajes que sin contar nada dicen mucho. En este link, está el trailer.

http://artifactstshirts.com/blog/2010/04/22/trailer-de-la-extraordinaria-ordinaria-vida-de-jose-gonzalez-documental-de-como-se-hizo-in-our-nature/