¡Que invento eso del Spotify! Tener toda la música que quieras al alcance de tu mano me parece uno de los mejores inventos de la era multimedia. Desde que Pablito me envió la invitación y me lo instalé en el curro me he vuelto completamente adicta al invento.
Sin embargo mi problema "obsesivo-compulsivo-musical" no me deja sacarle todo el partido que debería. Sí, porque cuando encuentro una canción que me gusta, que me hace sentir, que me pone los pelos de punta... entonces soy incapaz de dejar de escucharla, una y otra vez, y hasta cien (y no exagero).
Primero fue con Nudozurdo y sus Mil Espejos, investigando antes del FIB. Luego Bebe y No+llorá (entre otras) porque su nuevo disco está tan en mi momento... y luego Extremoduro, que ha sido todo un descubrimiento, a mi edad!
Para mi que Extremo era principalmente ese "Correcaminos, que viene el Coyote..." o el "Me estoy quitando, leré.." :)
Sin embargo hace poco descubrí el Extremo del Miguel, ese que le hace salir de la conversación y ponerse a cantar, asi de repente, en mitad del Pozo, :)
Ese Extremo que plantó en un examen a modo de poesía y le aprobaron y todo (que gracia me hizo la historia, y ahora lo entiendo todo).
Su nuevo disco me parece todo un ejercicio de buen gusto, más que un disco una historia personal, un momento vital completo, un mirase a si mismo más alla de la rutina de las canciones independientes.
Pero quien se llevó la palma fue Golfa, porque me recordaba a ella, y a ellos... porque su punteo inicial ya me hace estremecerme, y los violines... y su... "su piel, que me corro si me roza su piel, ay ay ay..." :)
Cuando aquella noche a las 3 de la mañana empezaron a tocarla, asi de repente, no pude parar de sonreir, con esa clase de sonrisa que te sale desde el estomago y te inunda por dentro. Los seis, sentados en esa plaza donde pasé tantas horas, que me vio crecer... susurrando juntos, la noche de San Lorenzo. ¿Se puede uno enamorar de un momento? A mi me pasa mucho.
De nuevo la imagen no es para tirar cohetes...