Mi amiga Laura se casa, y estoy super contenta, pero más que por la boda (porque yo no soy mucho de ese tipo de cosas...) es porque ella está feliz, y por lo que significa, porque significa que ha encontrado lo que quiere, su lugar, su sitio en el mundo, donde es capaz de conseguir una sonrisa hasta en los peores momentos.
Igual que le pasó a Sandra, que está guapísima aunque ella no lo crea, guapísma de felicidad, con su Albita ahi dentro, y sus moflos. Como Rocio, con su casita y su gordo, que se han ganado a pulso ser felices y son capaces de superar cualquier cosa juntos. O Mary, que aunque está hecha un lio tiene muy claro lo que quiere, porque lo ha encontrado, y eso es lo más importante y se miran muy bonito. Y Leti, otra que lo tenía claro, y ha sabido esperar siempre con una sonrisa en la cara. Clarisse, Yulia, Irene y Mae, van hacia delante: Málaga, La Latina, Pirámides y bajo o cuarta planta? Todo irá bien, porque tienen tanta luz...
El otro día mis compañera Carmen y Ana hablaban de sus hijos, que tienen la misma edad. Mientras la pequeña Marina ya lee y escribe como un papagayo, Victor de momento solo pone su nombre. "Pero eso no pasa nada, cada uno arranca a su momento", dije yo.
Cada uno a su momento, y mientras tanto yo feliz, disfrutando y compartiendo sus sonrisas, y exprimiendo cada segundo en mis pequeños rincones, con mi gente, o los que lo fueron sólo durante un tiempo, pero no por eso vamos a hacerles de menos. Es otra forma de verlo.
Punto y aparte.
Hace 9 años